Adelgazar sin dieta ¿Es posible?

Si has llegado hasta aquí, apuesto a que no eres el primer blog en el que caes. Te resumo: Adelgazar sin dieta es posible, pero no por lo que crees. No se trata de que haya productos milagro, o un cacahuete mágico que lo recolecta un tipo descalzo en el Everest. El tema de la nutrición tiene sus lagunas de conocimiento, pero tampoco llega a tanto el tema.

Adelgazar sin dieta, porque es la única forma de hacerlo

Si te metes la paliza de ponerte a revisar estudios, meta-estudios y toda la mandanga (es un coñazo, para qué nos vamos a engañar) básicamente vas a llegar a una conclusión: Las dietas sólo son un remedio temporal que a largo plazo pueden provocar, incluso, que subas de peso en lugar de bajarlo ¡!

Para describir el efecto de las dietas se suele utilizar un concepto que se llama el efecto yo-yo. No hay que ser un crack para darse cuenta de qué va esto. El yo-yo baja y vuelve a subir a su posición inicial, igual que tu peso. Esto pasa porque tu cuerpo es el resultado de miles de años de evolución, y funciona como funciona. A groso modo, si le privas de nutrientes, aunque sea de un grupo determinado de ellos (hola, dietas hipo-loquesea) una vez que abandonas la dieta el cuerpo interpretará que se trata de una situación excepcional y hará acopio de los nutrientes de los que fue privado anteriormente. No funciona de hoy para mañana, pero si preguntas a gente mayor que tú muchos te dirán que hicieron mil dietas y nunca les sirvieron.

Cómo bajar de peso sin dieta

Como es lógico, llegados a este punto te estarás preguntando cómo demonios se puede hacer entonces. La respuesta es corta, pero a todo el mundo le toca las narices leerla: Tienes que cambiar tus hábitos alimenticios y de ejercicio. No hay más narices. Todos los meta-estudios llegan a la misma conclusión.

Cuando te pones a leer por ahí lo que hay que hacer para comer mejor, siempre hay algo que no tienen en cuenta, y es el factor vagancia. Tu y yo sabemos que mañana por la mañana no vamos a hacer un desayuno que te cagas, con frutos secos, zumo natural y bayas del goji (o como se escriban) y demás historias. Porque, si hemos llegado hasta aquí es por algo, y tenemos una inercia que nos va a costar vencer.

Cambiar tu dieta poco a poco y sin música techno para motivarte

El factor vagancia no depende únicamente de tener que pasarse una hora en la cocina, al menos tres horas al día, también depende de la necesidad de planificar, porque no vamos a comer macarrones mañana, tarde y noche. Hay que encontrar algo que al menos nos sustituya una comida al día, que sea asequible que no requiera ningún esfuerzo.

Lo único que puede cumplir estas tres condiciones es un batido sustitutivo de comida (mucho ojo, no batidos para adelgazar, ni tampoco cualquier sustitutivo). Revisando lo que hay disponibles en España, yo sólo recomiendo Queal y Futricio, más el primero que el segundo (el sabor de chocolate está cojonudo). El motivo es que son los únicos que siguen las Cantidades Diarias Recomendadas de la OMS (CDRs), mientras que otros batidos famosos en realidad son hiperproteicos, hipocalóricos o cualquier otra historia (además son más caros), y lo que buscamos es evitar el efecto yo-yo, de modo que necesitamos un aporte equilibrado y pensado a largo plazo, que es el caso de estos dos productos.

Ojo, no están pensados para que sustituyas todas las comidas, máximo dos (y yo sólo recomiendo una). Piensa que un batido no lo masticas, y los nutrientes vienen a pelo, asi que como mínimo necesitas una comida al día que mantenga tu mandíbula y tu sistema digestivo trabajando, no querrás que un día te tomes un filete y te siente mal porque hace tiempo que no tomas sólidos.

Además de que sean productos molones que te aportan la CDR que te toca, ya que no tienes la presión por cocinar ni planificar, aprovecha para, efectivamente, ir aprendiendo a cocinar sano poco a poco. A mí es lo que me ha pasado. Empecé a tomar Queal porque mi dieta era un descontrol. Ahora sólo lo tomo los desayunos, porque por la mañana no soy persona, pero como sé que el batido siempre está ahí, ya me estoy haciendo un cocinillas.

Vale muchacho, ¿y dónde comprar estos batidos?

Futricio lo tienes en Amazon, y Queal tienes que pedirlo en su web. Es más cómodo en Amazon pero la verdad Queal tiene sabores muy logrados. A mí particularmente me gustan el de chocolate y el de chocolate con avellanas, los demás que he probado, meh…

Como puedes ver en la tabla, te sale más o menos a 2 euros y pico por comida. Son tres comidas por bolsa (te viene una botella-agitador y un cacharrito para medir) y en cada pedido tienes que pedir un mínimo de 10 o 15, no recuerdo mal. Queal tiene una versión de prueba, la taste tester, donde te incluye un sabor de cada, por si quieres probarlos. En Futricio no lo he encontrado, la verdad.

El ejercicio también es necesario

No te escapes tan rápido. Aunque es cierto que se pierde más peso en la cocina que sudando, esto no quiere decir que puedas olvidarte de él. Igual que en el tema de la comida, aquí el factor vagancia también juega su papel. Mi primer consejo es que te busques una rutina de ejercicios predefinida, no te vas a pasar días leyendo lo que tienes que hacer, porque seguramente no tendrás ni idea de estos temas y acabarás haciendo algo que, en el mejor de los casos, será inútil. A mí por ejemplo me gustan las de Freeletics, concretamente la rutina ZEUS, pero eso es porque no quiero estar tirillas.

La mayoría de féminas que conozco buscan tener una figura esbelta, para eso lo mejor son las rutinas de ejercicios aeróbicos (esto es lo que tienes que buscar). Si quieres ejercicios sin pesas pero que den resultado, busca rutinas aeróbicas de ejercicios calisténicos.

Mi segundo consejo es que averigües si te viene mejor hacer ejercicio en casa o en un gimansio. Yo prefiero en casa porque me resulta más cómodo, y además me sale gratis. Sin embargo hay gente que sólo se pone a ello si va al gimnasio, y en casa no arranca. A mí me funciona en casa, pero eso lo tienes que averiguar tú misma.

No te mates al principio, ve poco a poco, pero no te engañes, esto va de sudar.

Conclusiones

  1. El factor vagancia es lo más jodido de todo, y es la causa principal de que la gente se ponga cebollina.
  2. Para romperlo, empieza con batidos como Queal y rutinas de ejercicios ya hechas. Liberarte de la necesidad de planificación ayuda mucho más de lo que crees, y con el tiempo aprenderás a cocinar cosas ricas y sanas, y te buscarás los ejercicios que más te molen.
  3. Mentalízate que esto es a largo plazo, o más bien para siempre. Ahora te parece una montaña que escalar, pero recuerda el efecto yo-yo. Este efecto es real. Tu lo sabes, yo lo sé, en el Tíbet, los tipos que recolectan las bayas de Goji lo saben. Hasta Mariano Rajoy lo sabe.