Dieta para engordar: Cómo hacerlo sin perjudicar la salud

Si has llegado hasta aquí es porque crees que estás demasiado delgada y buscas una dieta para engordar. No te voy a dar mucho la tabarra con verborrea inútil, te voy a explicar un poco los antecedentes, qué opciones hay, qué productos se pueden consumir, dónde se pueden encontrar, cómo se puede complementar con ejercicio (ya sé que te parece contradictorio hacer ejercicio para engordar, luego te lo explico) y en general, todo lo necesario.

Vamos a intentar atacar el tema de ponernos cebollinos con métodos que no consistan en inflarse a Kebabs y rodar por las escaleras, es decir, haremos una dieta para engordar, pero cuidando nuestra salud.

Cuál es el origen de mi delgadez?

Si eres de constitución delgada, lo normal es que tengas un gasto energético mayor de lo habitual (metabolismo basal, que le llaman), que combinado con malos hábitos alimenticios hace que parezca que no puedes engordar. El tema del gasto energético se puede producir a pesar de que no muevas el culo en todo el día, lo cual debería llevarte a pensar que estar delgado no equivale a estar sano. El tema de los malos hábitos alimenticios se debe, normalmente, a una combinación de vagancia, falta de referencias para aprender, falta de información nutricional, etc. Hay mucha gente que aprende a cocinar a través de sus padres, pero no saben que sus padres también cocinan mal (no es lo mismo cocinar bien, que cocinar rico). Esto lo aprendí trabajando de consultor para grandes superficies, y viendo las estadísticas de lo que compra la gente. No son los productos sanos los que lo están petando, sino precocinados de abrir, calentar y comer.

Cómo puedo engordar?

He aquí el meollo de la cuestión. Tenemos por un lado un factor sobre el que tenemos poco control, que es nuestro metabolismo, y otro que sí, lo que comemos.

El papeo y qué hacer con la pereza

Probablemente comas poco y mal, y te de una pereza tremenda cocinar. Este era mi caso hace no mucho. Básicamente desayunaba leche con colacao, y cenaba una pizza o cualquier cosa, además de ser un adicto a los Kebabs. Me empecé a preocupar cuando ví que tenía problemas de fatiga y debilidad muy habituales, me dolía el estómago con frecuencia, y además me notaba mal de la espalda y las articulaciones.

El problema de la mayoría de sitios donde puedes consultar es que da la sensación de que el factor vagancia tiene que desaparecer repentinamente, y que mañana por la mañana te vas a hacer un desayuno que te cagas, con fresas, frutos secos y las de dios. Tu y yo sabemos que esto no va a pasar, porque si hemos llegado hasta aquí es por algo, traemos una inercia que nos va a costar vencer.

Lo intenté un par de veces, pero nada. Llegué a la conclusión de que lo que necesitaba era un producto sano, y rápido, que no requiriese planificación y me obligase a estar una hora en la cocina. Lo único que encaja en esto son los batidos sustitutivos de comida (ahora veremos cuales y por qué). Si lo haces con comida precocinada ni de coña comes sano, y además tendrías que planificar igual, porque un día comerías más carbohidratos, otro día más proteína, etc.

Hice una lista de todos los sustitutivos de comida (ojo, no hablo de productos dietéticos para adelgazar) que encontré y le pagué a un nutricionista para que revisara la composición. Curiosamente, los más famosos, de marcas que todos conocemos, no siguen las cantidades diarias recomendadas (CDRs) por la OMS, y llevan un montón de azúcar. Descartando me quedé con Queal.

Qué es y qué no es Queal

No es un producto milagro, simplemente un sustitutivo de comida. Ni te vas a poner cachas ni lo vas a petar en una competición de aizcolaris. Te llega un paquete con el número de bolsas que hayas pedido. Mezclas los polvos con agua en el shaker que te viene, y bebes el batido.

Casi un año después lo tomo para desayunar, y muy ocasionalmente para cenar. Además el sabor a chocolate es cojonudo. Supongo que por no tener la presión de “hacer algo para cocinar” ahora cocino más y mejor. Unos días me hago unas lentejas o unas habas con mejunje, otros un filete a la plancha o un pescadito, cuando hace calor un gazpacho… y así ando. Sé que si estoy reventado o no me apetece siempre tengo un batido a mano, que me lleva dos minutos, y por tanto me relajo más y disfruto más de cocinar, lo que hace un año era impensable para mí.

No te voy a decir que te vas a convertir en un chef, pero te digo cómo me ha funcionado a mí. De todas formas, tienes que hacer al menos una comida al día que no sea este batido, para mantener la mandíbula y el sistema digestivo a tono. Ten en cuenta que el batido no hace casi trabajar a tu cuerpo. No lo tienes que masticar y los nutrientes vienen a pelo. Hay miles de recetas facilongas con carne, pescado, legumbres por Internet. Evidentemente no es tan fácil como un batido, pero es una vez al día, más no puedes pedir.

Dónde comprar Queal, y qué alternativas hay

Queal sólo se puede comprar (de momento) en su página web. Como alternativas viables sólo he encontrado Purition y Futricio. Marcas como Bimanán, Siken, Optifast y Herbalife no las recomiendo en absoluto. El reparto de nutrientes muchas veces está muy descompensado, el origen de los nutrientes es de muy mala calidad y abusan una barbaridad del azúcar (es una forma muy barata de que te guste el sabor del producto, pero también de introducirte felizmente en la diabetes).

Como puedes ver en la tabla, Queal es el que mejor relación calidad/precio tiene. Purition tiene unos ingredientes de muy buena calidad, pero también es muy caro. Si te sobra la pasta, no lo dudes, compra Purition, de lo contrario te recomiendo Queal. Los ingredientes también son buenos, además tiene Vitamina B12, algo que no tiene Purition (es su única carencia), pero quedamos en que no vas a sustituír todas las comidas, asi que tampoco pasa nada.

Además, Queal, Purition y Futricio son sustitutos de comida, e incluyen muchas más calorías que los productos tipo Bimanan, Optifast y demás. Siendo una dieta para engordar lo lógico es que tomes alguno de los tres primeros.

Para engordar necesitas ejercicio y cambiar de hábitos

Puede parecer algo contradictorio que, cuando alguien quiere engordar, tenga que hacer ejercicio. Bien, no todo el ejercicio es igual. Lo que tienes que evitar son los ejercicios aeróbicos, y enfocarte en aquellos que sirvan para el desarrollo muscular o que se enfoquen en las articulaciones. No es sólo una cuestión de salud (que siempre debes tenerla en cuenta) sino que ayudarás a tu cuerpo a gestionar el aumento de peso. Date cuenta que tus articulaciones están acostumbradas a, pongamos 10kg menos (depende de lo que ganes). Por no hablar del tema de la osteoporosis. El ejercicio es fundamental. Si no te quieres comer mucho la cabeza, o pagar un gimansio, mírate ejercicios calisténicos, que los puedes hacer en casa y están cojonudos.

También te recomiendo tener más de tres comidas al día. La recomendación habitual de los nutricionistas para estos casos son las tres comidas habituales mas dos adicionales. De esta forma se reparte mejor la ingesta calórica y tu cuerpo tendrá una transición más suave.