Hábitos saludables

¡Hola hola! ¿Qué tal la cuesta de enero? Dicen que este mes es el mes en el que empezamos muchos propósitos y uno de ellos, el más repetido año tras año, es el de ponernos a dieta… Pero realmente es un propósito destinado al fracaso si año tras año seguimos proponiéndonos lo mismo, y muchas veces lo deseado empieza por un cambio de hábitos. Establecer otras rutinas con la comida y el deporte, pequeños cambios, harán que el bajar de peso o mantenerte en el tuyo no sea un sacrificio. Y sobre todo, hazlo divertido! Comer todos los días cocido puede ser un auténtico tostón, pero si te propones a mayores aprender nuevas recetas para no comer todos los días cocido, seguramente sea todo más entretenido y motivador. ¿Quieres ver qué hábitos saludables puedes adquirir? Pues empecemos!

  1. Camina más y evita el ascensor. 

No cojas tanto el coche, ve a más sitios caminando; para una o dos paradas antes en el autobús; y evita coger el ascensor, tanto para subir como para bajar. Son pequeños cambios que no cuestan nada y harán que indirectamente hagas más ejercicio. Si a mayores caminas una hora seguida al día conseguirás que tu sistema cardiovascular se active, lucharás contra el colesterol malo y quemarás calorías. Además de nuestra salud mental, que nos ayudará a oxigenar y a liberar estrés.

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2. Menos fritos, más plancha

Sustituye los fritos por alimentos a la plancha, cocidos o al vapor. Y no pienses que una alimentación sana tiene porque ser aburrida, actualmente contamos con numerables webs, portales, redes sociales, … que nos ofrecen un sinfín de ideas para nuevos platos. Yo suelo hacerme una planificación semanal, intento sólo comprar esos ingredientes para esa semana, y así no salirme de la planificación.

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3. Desayunos potentes

Estarás cansada de escucharlo, pero es una verdad como un mundo: el desayuno es la comida más importante del día. El desayuno perfecto debe contener alguna pieza de fruta, fibra y lácteo o similar, como por ejemplo un zumo de naranja recién exprimido  junto con otra fruta, un café con leche o una infusión y unas tostadas con pavo. Empezarás el día con energía, vitalidad y no te crujirán las tripas nada más llegar al trabajo.

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4. Olvídate de los procesados

Elimina precongelados, alimentos ya cocinados, “dos minutos y listo” de tu lista de la compra. Come siempre con productos frescos, pues así te asegurarás de que recibes todos los nutrientes reales, pues los congelados pierden muchos de ellos en su proceso. Comer alimentos frescos y de temporada te darán toda la energía que necesitas y te saldrá mucho más barato.

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5. Desestrésate

El estrés engorda, muchas veces porque lo intentamos solucionar con comida. Una mente sana favorecerá un cuerpo sana, además de producir más hormona de la felicidad que hace que queramos movernos más. Haz todo aquello que te hace feliz y elimina el mal rollo de tu vida.

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Y sobre todo… No sientas que haces sacrificios, cógelo siempre como hábito, como una nueva rutina, y si la mantienes durante 21 días, dicen que ya lo cogemos como una forma más de vivir. Así que… cambia tus hábitos! Este es el año!

Mua ♥